La variabilidad climática representa un desafío para la producción frutícola, especialmente en cultivos sensibles a las condiciones ambientales y que requieren inversiones de largo plazo. Frente a este escenario, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción (UdeC) presentó dos publicaciones técnicas que entregan herramientas para mejorar el manejo de huertos de cerezas y avellanos europeos ante eventos climáticos adversos.
Los libros presentados son “Producción de cerezas bajo cubiertas: manual para la implementación y manejos” y “Fisiología y manejo del avellano europeo frente a la variabilidad climática”. Ambos reúnen conocimientos científicos y recomendaciones técnicas orientadas a apoyar las decisiones de productores y asesores agrícolas.
El lanzamiento se realizó durante el seminario-taller “Fruticultura Protegida: Herramientas para enfrentar la variabilidad climática en huertos frutales”, que reunió a especialistas, académicos, productores y empresarios del sector. La actividad también contempló un taller práctico sobre el uso de información climática para la gestión productiva.
La iniciativa se enmarca en el trabajo del Centro de Fruticultura Sur, programa tecnológico financiado por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) que busca fortalecer la competitividad de la fruticultura en la zona centro-sur, con énfasis en especies como el cerezo, el avellano europeo y el nogal.
Agricultura protegida frente a eventos climáticos
El académico del Departamento de Producción Vegetal de la UdeC y editor de las publicaciones, Richard Bastías, explicó que la universidad lleva cerca de 15 años investigando sistemas de protección para huertos frutales. Esta experiencia ha permitido desarrollar investigaciones, artículos científicos y tesis de postgrado cuyos resultados se recopilan en los nuevos manuales.
La protección de los cultivos mediante cubiertas y otras tecnologías busca disminuir su exposición a condiciones adversas. En el caso de las cerezas, estos sistemas permiten abordar riesgos asociados a las precipitaciones y otros factores ambientales, mientras que el manejo del avellano europeo requiere considerar las respuestas fisiológicas de la especie frente a las variaciones climáticas.
Desde la Facultad de Agronomía destacaron que disponer de información técnica adaptada a las condiciones de la zona centro-sur es relevante para una actividad que genera empleo, dinamiza los territorios rurales y participa en mercados internacionales.
El desafío de avanzar hacia una producción más sostenible
Además de mejorar la adaptación de los huertos, la investigación enfrenta el desafío de reducir los impactos ambientales asociados a los sistemas de protección. Bastías señaló que el desarrollo futuro debe considerar alternativas al uso de plásticos, disminuir las brechas tecnológicas entre agricultores y avanzar hacia modelos que contribuyan tanto a la adaptación como a la mitigación del cambio climático.
La transferencia de estos conocimientos al sector productivo busca facilitar el acceso a herramientas prácticas para el manejo de los cultivos. Las publicaciones estarán disponibles próximamente en formato digital en el sitio web del Centro de Fruticultura Sur, para que productores y profesionales puedan consultar sus recomendaciones.
Fuente: Reporte Agrícola