Se trata de los fertilizantes verdes, que aparecen como una alternativa para avanzar hacia una producción más local y sostenible de estos insumos. El experto en fertilizantes verdes Rodrigo Baeza explica que se trata de fertilizantes generados mediante procesos productivos que buscan evitar el uso de combustibles fósiles.
“Los fertilizantes verdes son los que de alguna forma se generan con procesos productivos en términos de evitar el tema de combustibles fósiles”, señaló Baeza.
La propuesta busca llevar este concepto un paso más allá, utilizando recursos disponibles localmente y valorizando residuos que actualmente pueden convertirse en desechos.
Residuos agrícolas y forestales como fuente de nutrientes
Un proyecto nacional liderado por COMASA H2V trabaja en el desarrollo de fertilizantes verdes a partir de una combinación de residuos agrícolas, biomasa e hidrógeno verde.
Sebastián Díaz, líder de procesos de COMASA H2V, explica que la iniciativa busca integrar distintos insumos para generar un producto destinado a la agricultura.
“Nuestro proyecto busca producir fertilizantes verdes utilizando hidrógeno verde, amoníaco verde, cenizas y flúor de gas obtenidos de la misma combustión de la biomasa”, detalló Díaz.
De esta manera, el proceso incorpora residuos provenientes de la actividad agrícola y forestal como parte de una cadena de valorización que busca aprovechar sus componentes.
De la biomasa al fertilizante
El proceso comienza con la combustión de biomasa agrícola y forestal. A partir de ella se obtienen cenizas que contienen diversos nutrientes que pueden ser aprovechados posteriormente: “Estas cenizas contienen nutrientes como calcio, potasio, magnesio y fósforo, entre otras”, explicó Sebastián Díaz.
Paralelamente, el proyecto contempla la producción de hidrógeno verde mediante energía renovable. Este hidrógeno puede utilizarse posteriormente para producir amoníaco verde, aportando un componente esencial para la elaboración del fertilizante.
La propuesta continúa con la combinación de estos insumos junto con dióxido de carbono recuperado de la corriente de gases generada durante la combustión.
Según Díaz, el proceso contempla el control de distintas variables operacionales hasta obtener un producto final.
Fertilizantes de liberación controlada
La iniciativa también busca desarrollar fertilizantes de liberación controlada, una característica que permitiría ajustar la disponibilidad de nutrientes a las necesidades de los cultivos.
Francisca Álvarez, líder de procesos de COMASA H2V, explicó que el objetivo es prolongar la disponibilidad de estos elementos en el suelo: “Lo que se espera es que los nutrientes puedan estar disponibles durante más tiempo y de acuerdo a las necesidades de cada cultivo”, señaló.
Este enfoque busca mejorar el aprovechamiento de los nutrientes incorporados al suelo y, al mismo tiempo, avanzar hacia sistemas de fertilización más ajustados a los requerimientos de cada producción.
Economía circular aplicada a la producción agrícola
Uno de los elementos centrales de la propuesta es la valorización de residuos. Materiales provenientes de la combustión de biomasa agrícola y forestal pueden incorporarse nuevamente a un proceso productivo, mientras que el hidrógeno verde aporta una alternativa para reducir la dependencia de combustibles fósiles en la elaboración de estos insumos.
La combinación de estos elementos plantea un modelo basado en la economía circular, donde parte de los residuos generados por una actividad pueden transformarse en materias primas para otro proceso.
Una oportunidad para reducir la dependencia externa
La producción local de fertilizantes también podría contribuir a disminuir la exposición de la agricultura chilena a factores externos.
Rodrigo Baeza destacó precisamente esta oportunidad, considerando los efectos que pueden tener los conflictos internacionales y las fluctuaciones de precios sobre el costo de los fertilizantes: “Aquí hay una oportunidad en términos de desarrollar este tipo de proyectos y no depender tanto de las condiciones geopolíticas o de las guerras”, sostuvo.
El experto agregó que las variaciones en el precio de la urea y otros fertilizantes han impactado no sólo a las empresas, sino también a productores medianos y pequeños.
En ese contexto, desarrollar alternativas de producción nacional podría entregar nuevas herramientas para enfrentar estos escenarios y diversificar las fuentes de abastecimiento.
Una tecnología que aún debe ser validada
La iniciativa todavía se encuentra en una etapa de desarrollo y deberá avanzar en su validación agronómica antes de determinar su comportamiento y potencial de aplicación a escala productiva.
Sin embargo, la propuesta abre una alternativa para combinar valorización de residuos, energías renovables y producción de insumos agrícolas, con el objetivo de avanzar hacia una matriz de fertilizantes más diversificada y con mayor participación de soluciones desarrolladas localmente.
Fuente: Reporte Agrícola