La investigación, publicada en el International Journal of Agriculture and Wildlife Science (2020), donde se estudió el desempeño de Parka en ensayos realizados en Turquía y Estados Unidos, registrando reducciones significativas de partidura en cerezas.
La partidura de cereza que se produce por efecto de la lluvia, es uno de los principales problemas en la producción mundial de este cultivo, con capacidad de reducir tanto el rendimiento como la calidad de la cosecha. Dentro de este contexto, un estudio internacional liderado por Penny Measham (Universidad de Tasmania), junto a Lynn Long y Clive Kaiser (Oregon State University) y Erdal Aglar (Universidad Sivas Cumhuriyet, Turquía), evaluó la eficacia de Parka, un biofilm natural formulado a base de aceite de palma, celulosa y calcio, para reducir este daño sin comprometer la calidad de la fruta en cosecha ni en poscosecha.
Estudios en Turquía
Parka fue evaluado en tres ensayos de campo realizados en Turquía, en las regiones de Manisa, Aydın y Uşak, sobre las variedades ‘0900 Ziraat’ y ‘Early Burlat’. Todos los sitios registraron lluvias significativas en las tres semanas previas a cosecha.
Los resultados mostraron reducciones claras y significativas de la partidura en los tres ensayos:
● En Manisa, la partidura bajó de 21,33% en el control a 12,00% con Parka.
● En Aydın, con el nivel de lluvia más alto registrado en el estudio (77,6 mm), la partidura se redujo de 31,33% a solo 7,16%, una disminución cercana al 77%.
● En Uşak, bajo el mayor volumen de precipitación de todo el estudio (85,8 mm), la partidura pasó de 36,33% a 29,16%.
Validado también en Oregon, Estados Unidos
Parka fue evaluado además en un ensayo realizado en Dufur, Oregon, sobre la variedad ‘Skeena’, donde se comparó junto a distintos momentos de aplicación (inmediatamente después de caída de cáliz, en color pajizo, diez días después, y la combinación de ambos). En este ensayo, la incidencia de partidura con Parka se redujo a 1,7%, frente a 4,5% en la fruta sin tratar, con un impacto significativo del tratamiento en todos los momentos de aplicación evaluados.
Calidad de fruta: sin efectos negativos
Uno de los focos centrales del estudio fue verificar que el uso de Parka no afectara negativamente la calidad de la fruta, considerando que este tipo de productos puede limitar el intercambio gaseoso y reducir los sólidos solubles.
En el ensayo de Aydın, no se registraron diferencias significativas en sólidos solubles totales (TSS), calibre ni firmeza entre la fruta tratada y el control. En Uşak, en cambio, Parka mostró mejoras en todos los parámetros de calidad evaluados: mayor TSS (12,81 vs. 10,90 °Brix), mayor calibre (32,03 vs. 25,26 mm) y mayor firmeza (13,40 vs. 12,16 N) respecto al control. Solo en Manisa se observó un menor nivel de TSS en la fruta tratada (11,48 vs. 13,48 °Brix), sin diferencias en calibre ni firmeza.
El efecto se mantiene tras el almacenaje
Tras dos semanas de almacenamiento refrigerado (0-2°C), la fruta tratada con Parka mostró un comportamiento similar al de la fruta sin tratar en los tres ensayos turcos, sin diferencias significativas relevantes en TSS ni firmeza. En Uşak, la diferencia de calibre a favor de la fruta tratada se mantuvo incluso después del período de guarda (31,81 vs. 30,14 mm).
Una herramienta de manejo respaldada por evidencia internacional
Los autores concluyen que el uso de Parka permitió mejorar el rendimiento de fruta comercializable, logrando reducir la partidura con un impacto prácticamente nulo – e incluso positivo en algunos casos – sobre la calidad de la fruta, tanto en cosecha como después del almacenaje. Esto posiciona a Parka como una herramienta de manejo viable para enfrentar la variabilidad climática que afecta cada temporada a la producción de cereza, con potencial adicional para su uso en el control de problemas poscosecha como la deshidratación y la pudrición fúngica.
