La división celular, etapa clave para el calibre final, va desde plena flor hasta 30-35 días después, según variedad.
Carlos Tapia, Asesor en producción de cerezas y Director técnico de Avium, explica que aunque las citoquininas lideran este proceso, el calcio es un cofactor que no se puede dejar de lado: actúa como catalizador de la división celular y favorece tamaño y calidad de fruto.
Las aplicaciones tempranas de calcio, desde ramillete expuesto hasta calles y chaquetas, han probado ser incluso más efectivas que las tardías, justo cuando las raíces aún no absorben en óptimas condiciones.
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Presentado por UPL