La cereza de Los Antiguos se prepara para comenzar una nueva etapa. Luego de años de trabajo para obtener su Denominación de Origen y de un proceso posterior destinado a validar y ajustar el sistema de gestión que permitirá llevarla a la práctica, las primeras cajas que cumplan con los requisitos establecidos podrán salir al mercado identificadas bajo este reconocimiento. Para Aníbal Caminiti, gerente de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), se trata de un hito que trasciende la certificación de un lugar de producción.
«La Denominación de Origen es una herramienta que permite acreditar fehacientemente ciertas características», explicó. En este caso, no sólo busca demostrar el origen de una fruta con atributos particulares, sino también reconocer el trasfondo cultural y la historia productiva que existe detrás de las cerezas de Los Antiguos.
Este aspecto es precisamente uno de los elementos que diferencia a la DO de una simple identificación geográfica. Décadas de producción, una identidad territorial consolidada y las características propias de la Patagonia Austral forman parte del valor que ahora se busca proyectar hacia los consumidores.
Pero, conseguido el reconocimiento, comienza quizás uno de los desafíos más relevantes: cómo capitalizar comercialmente esta nueva identidad y transformar este reconocimiento en una herramienta de diferenciación y posicionamiento en los mercados internacionales.
«Cerezas de calidad hoy es condición sine qua non para participar de los mercados», señaló Caminiti. Sin embargo, advirtió que la estrategia de Argentina -y particularmente de Los Antiguos- no pasa por competir en grandes volúmenes, sino que competir marcando su diferenciación.
En ese contexto, la Denominación de Origen aparece como una herramienta para avanzar hacia mercados y consumidores que valoren la identidad y las características particulares de un alimento vinculadas a su territorio.
La estrategia inicial estará enfocada en determinados mercados de Europa, donde las denominaciones de origen forman parte de una cultura de consumo y donde existe un público acostumbrado a reconocer y valorar este tipo de productos. La próxima etapa incluirá reuniones con distribuidores europeos en Fruit Attraction, instancia que permitirá comenzar a articular las futuras acciones de promoción y posicionamiento de la Denominación de Origen, permitiendo poner a esta cereza en visibilidad y también en valor.
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