En medio del debate sobre la diversificación agrícola y las alternativas frente al actual escenario de la industria cerecera, Mauricio Zúñiga entregó una visión optimista respecto del futuro del cultivo durante su participación en el panel «Frutos secos, ¿una alternativa a la cereza?», realizado en Agrotrade.
Para el especialista, el principal desafío de la industria no pasa por abandonar el cerezo, sino por dar un salto hacia sistemas productivos más eficientes. En ese contexto, destacó la importancia de avanzar hacia huertos de menor altura, con estructuras que faciliten las labores y permitan reducir costos. «El siguiente paso que tiene que dar la cereza es un poco de mecanización, en las formaciones y estructuras, para tener huertos más accesibles, eficientes y rentables», afirmó.
Respecto de la posibilidad de migrar hacia especies como almendros, ciruelos o pistachos, Zúñiga fue categórico al señalar que se trata de modelos productivos distintos, orientados principalmente a grandes extensiones y a suelos más marginales. Según explicó, mientras el cerezo es un cultivo altamente técnico y de alta rentabilidad potencial, los frutos secos operan bajo una lógica más cercana a los commodities, donde la competitividad depende en gran medida de la reducción de costos y la mecanización.
En materia de innovación, el ejecutivo destacó el aporte que pueden generar los nuevos portainjertos de bajo vigor, donde mencionó material desarrollado por la Universidad de Michigan, que podría ofrecer una alternativa eficiente para las condiciones de la zona central de Chile.
fihnalmente, y en el contexto de los desafíos que enfrenta la industria, Zúñiga manifestó confianza en el futuro del cultivo. «Somos grandes productores, buenos productores y tenemos un mercado como China que sigue siendo un comprador fundamental para la cereza chilena», concluyó.
Te invitamos a ver la entrevista de Mauricio Zúñiga a continuación.