La postcosecha es una fase estratégica en el manejo del cerezo, ya que las decisiones que se toman en este periodo influyen directamente en el rendimiento y la sanidad del huerto para la próxima temporada. Bajo esta premisa, Syngenta releva la importancia de implementar manejos oportunos que permitan recuperar el estrés productivo, fortalecer la estructura del árbol y prevenir la aparición de plagas que comprometan su desarrollo futuro.
Tras la cosecha, los cerezos continúan activos y requieren un enfoque integral que considere tanto el control fitosanitario como la estimulación fisiológica del cultivo. En este contexto, uno de los principales desafíos corresponde al control de arañitas, como Panonychus ulmi y Tetranychus urticae, cuya presencia puede afectar significativamente la condición del huerto si no se maneja de forma adecuada.
Para enfrentar este escenario, Syngenta cuenta con soluciones específicas dentro de su portafolio, entre ellas LAUDENTO®, que destaca por su alto nivel de control y prolongado efecto residual, y ACABANA®, un acaricida de rápida acción y elevada efectividad sobre huevos y estados adultos.
Junto con el control de plagas, la postcosecha exige apoyar al cultivo desde el punto de vista fisiológico. La bioestimulación cumple un rol clave al contribuir a disminuir la deshidratación de los tejidos, regular la temperatura de la planta y activar procesos metabólicos fundamentales para enfrentar situaciones de estrés abiótico. En esta línea, productos como IBIACTIVE® SUN y ACADIAN® ORGANIC forman parte de una estrategia orientada a fortalecer el cultivo y prepararlo para el próximo ciclo productivo.
Con este enfoque, Syngenta reafirma su compromiso con el desarrollo de una fruticultura más eficiente y sostenible, acompañando a los productores con soluciones integrales y conocimiento técnico a través de su Programa de Cerezos Sanos, promoviendo huertos más equilibrados, protegidos y productivos desde la postcosecha.
