En un escenario donde el cambio climático está modificando las condiciones agroclimáticas de los principales polos productivos, la incorporación de nuevas soluciones tecnológicas se vuelve clave para mantener la productividad de los huertos. En este contexto surge Agricooler, un innovador sistema desarrollado por Agralia Group que permite favorecer la acumulación de horas frío en cultivos frutales, particularmente en cerezos.
El cerezo es una especie altamente dependiente del frío invernal para completar adecuadamente su ciclo fisiológico. No obstante, en diversas zonas productivas los inviernos han registrado temperaturas más altas que en décadas anteriores, dificultando alcanzar los requerimientos de frío necesarios para lograr una brotación y floración uniformes. Frente a este escenario, Agricooler se presenta como una herramienta que contribuye a generar condiciones microclimáticas más favorables al interior del huerto.
TECNOLOGÍA
La innovación detrás de Agricooler radica en su tejido técnico, el cual incorpora micropartículas de aluminio capaces de bloquear la radiación infrarroja, principal portadora de calor. Gracias a esta característica, el sistema reduce el sobrecalentamiento de las plantas y del suelo durante los días soleados de invierno, favoreciendo así una mayor acumulación de horas frío en los árboles.
De esta forma, los huertos pueden mantener temperaturas más estables durante el periodo de dormancia, una condición fundamental para que el cultivo desarrolle de manera adecuada los procesos fisiológicos que influirán directamente en la producción de la siguiente temporada.
IMPACTO
Entre los principales beneficios asociados al uso de Agricooler destaca la mejora en la uniformidad de la brotación y la floración, factores clave para alcanzar producciones más equilibradas y eficientes. Asimismo, su implementación puede contribuir a disminuir o incluso evitar el uso de productos químicos tradicionalmente aplicados para compensar la falta de frío invernal.
Disponible en distintos modelos de tejido, el sistema se adapta a diversas condiciones productivas y estrategias de manejo, permitiendo a los productores optimizar el microclima de sus huertos y enfrentar con mayor seguridad los efectos de inviernos cada vez más variables.
