Malezas: ¿Cómo y cuándo controlar?

Malezas: ¿Cómo y cuándo controlar?

Una labor costosa, pero necesaria.

Las malezas, querámoslo o no, están presentes en los huertos de cerezos; sin embargo, es imprescindible su control, manejo y erradicación, debido a que éstas compiten por agua y nutrientes, son hospederos de patógenos o insectos, provoca acción alelopática, es decir la inhibición directa de una especie por otra, y dificultan las labores culturales.

Es necesario controlar estratégicamente las malezas, con el fin de minimizar las pérdidas de producción del huerto; para ello existen diferentes alternativas que se mencionan y explican a continuación:

  1. Mantenimiento del suelo: Mantener el suelo cubierto con un manto orgánico puede ayudar a suprimir el crecimiento de malezas al bloquear la luz solar y reducir la germinación de semillas de malezas. Esto también ayuda a retener la humedad del suelo y a mejorar su estructura.
  2. Control manual: Retirar manualmente las malezas es una forma efectiva y respetuosa con el medio ambiente de controlarlas, especialmente en áreas pequeñas o alrededor de los árboles. Es importante extraer las malezas junto con sus raíces para evitar que vuelvan a crecer.
  3. Herramientas mecánicas: El uso de herramientas mecánicas como desbrozadoras, cultivadoras o escardadoras puede ser útil para controlar grandes áreas de malezas en huertos de cerezas. Estas herramientas pueden cortar o arrancar las malezas de manera eficiente.
  4. Productos químicos: Los herbicidas químicos pueden ser efectivos para el control de malezas en huertos de cerezas, pero es importante usarlos de manera cuidadosa y siguiendo las instrucciones del fabricante para evitar dañar los árboles de cerezo o contaminar el medio ambiente. Se deben seleccionar herbicidas que sean seguros para usar alrededor de los árboles frutales y que no afecten negativamente a la calidad de las cerezas.
  5. Control integrado de plagas y malezas: Implementar un enfoque de control integrado que combine diversas estrategias, como el uso de manto orgánico, control manual, herramientas mecánicas y productos químicos de manera selectiva y en el momento adecuado, puede ser la forma más efectiva y sostenible de controlar las malezas en huertos de cerezas.

Es importante monitorear regularmente el huerto para detectar la presencia de malezas y tomar medidas de control de manera oportuna. Además, mantener un huerto limpio y bien cuidado no solo ayuda a controlar las malezas, sino que también favorece el crecimiento y la salud de los árboles de cerezo, lo que se traduce en un mejor potencial productivo.

Si bien el control puede ser mecánico, químico o una combinación de ambos, la elección dependerá de cada productor y, por cierto, de la extensión y tipo de huerto; además, se deben tener en consideración diversos aspectos; por ejemplo, en el control mecánico se realizan rastrajes, araduras o cortes, las que destruyen las malezas presentes, pero éstas volverán a aparecer, dependiendo de las condiciones del medio.

Según la publicación “Cultivo del cerezo en secano interior de la región del Biobío” en malezas de multiplicación vegetativa, los métodos de control mecánico son contraproducentes ya que ayudan en su propagación y no son eficaces en su control. Es posible producir daños mecánicos a los árboles cuando se realizan este tipo de actividades, las que causarán un efecto directo en la planta y será la puerta de entrada para muchos patógenos”.

Adicionalmente, el documento señala que “el control químico está basado en el uso de herbicidas, los que habitualmente se aplican en la línea de plantación y con un ancho que varía según la edad y tamaño de copa de los frutales. En general, el cerezo es muy sensible a estos productos químicos y su uso queda restringido a aquellos de rápida degradación, que no se infiltren ni se retengan en el suelo”.

El control de maleza más utilizado en el cultivo de cerezos es, justamente, el uso de herbicidas vía foliar o suelo; estos últimos “se recomiendan para plantaciones mayores a tres años, y que no estén sobre suelos de texturas gruesas y con contenidos menores a 1,5% de materia orgánica”.

En cuanto a los herbicidas foliares pueden ser sistémicos o de contacto; la diferencia de ambos es que los primeros penetran la planta y son movilizados por éstas, mientras que los segundos afectan sólo las partes de las plantas que han sido cubiertas por la aspersión.

“Los herbicidas comunmente utilizados en cerezos son aplicados en la línea de plantación, mientras que la entrehilera permanece con una cubierta vegetal que se mantiene a baja altura. Así, productos que comunmente se utilizan son paraquat, diquat y glifosato. Particularmente, el glifosato se caracteriza por ser no selectivo y de acción sistémica, por lo que su aplicación requiere de gran cuidado”, señala el documento antes mencionado.

Se debe tener presente, en el caso de aplicaciones foliares, no mojar el follaje de las plantas; en cuanto a los herbicidas sistémicos, existen factores que pueden alterar su efectividad, como por ejemplo: Dosis y oportunidad de aplicación, volumen de agua, calidad del agua, periodo libre de precipitaciones, coadyuvantes, pH de la solución herbicida, temperatura y humedad del aire y del suelo, luminosidad, entre otros.

Respecto de la época para controlar malezas, se debe realizar durante todo el año, idealmente basado en un plan previamente establecido.

Estrategias recomendadas

En conversación con el asesor técnico de Avium, Ricardo Rojas, revisamos los momentos de aplicación de la estrategia de control de malezas. En ese contexto, se recomienda partir el mes de mayo con la aplicación de herbicidas residuales, contemplando haber logrado tener el suelo lo más limpio posible los meses previos; generalmente esta estrategia se realiza vía pendimetanil, oxyfluorfen.

“Esa aplicación de mayo se hace siempre previo a las lluvias, pues necesitamos la acción de la lluvia permita que éste penetre en la primera capa superficial del suelo, con eso generamos una barrera y así estos productos inhiben la germinación de las semilla; y eso debería tener el suelo limpio mayo, junio y parte de julio y. A fines de julio, principio de agosto, y previo a la brotación, vamos nuevamente con la misma estrategia”, señaló Ricardo Rojas.

Para definir la estrategia de control es indispensable identificar el tipo de malezas, ya sea de hoja ancha o angosta. Dependiendo de esto se debe definir el tratamiento químico, ya que hay productos que son selectivos. A suvez, dicha estrategia debe conversar con el estado fenológico y etapa productiva del huerto.

“Por ejemplo, no puedo aplicar glifosato en un huerto en formación con crecimiento activo porque existe riego de intoxicación”, aclaró Ricardo Rojas.

“Muchas veces también en la aplicación de mayo o en la de fines julio, principios de agosto, acompañamos de glifosato, siempre y cuando hayan malezas verdes, porque necesitamos que haya follaje para que entre vía sistémico, porque si está el suelo descubierto no tiene sentido”, agregó Rojas.

Posterior a ello se deben utilizar productos de contacto considerando que “si la presión ha sido siempre alta, hay que hacerlo como parte de un plan; por ejemplo cada 15 días y así lo posiciono hasta que tenga menos presión”, concluyó Ricardo Rojas, asesor técnico de Avium.



Compartir

Noticias Relacionadas

San Jorge Packaging, líder en soluciones de packaging, participará en dos eventos de gran relevancia...
AgroFresh dirá presente en la 1ª edición de Fruit Attraction en São Paulo, del 16 al 18 de abril.
Compartir

Otras noticias

San Jorge Packaging, líder en soluciones de packaging, participará en dos eventos de gran relevancia...
AgroFresh dirá presente en la 1ª edición de Fruit Attraction en São Paulo, del 16 al 18 de abril.
Por Lucas Ferrada Montero, Ingeniero Agrónomo, asesor en nutrición vegetal y manejo de suelos.
La empresa UPL, con su producto Nordox Super 75 WG, tiene como propósito reafirmar su...