Ante este escenario, donde incluso se prevén lluvias hasta fines de primavera, el ingeniero agrónomo llama a monitorear la residualidad, identificar especies y ajustar oportunamente la estrategia para evitar nuevas emergencias de malezas.
¿Por qué el invierno es una etapa estratégica para el manejo de malezas en un huerto de cerezos?
La estrategia de control de malezas durante el invierno es muy importante para asegurar una óptima reducción del banco de semillas, tanto de las malezas que siguen germinando durante este período, como de aquellas que germinarán durante la primavera-verano. La aplicación de un Herbicida suelo activo desde fines de julio hasta la primera quincena de agosto, cierra un programa residual que partió con una primera aplicación de fines de abril-mayo o una limpieza con Herbicida (s) post emergente durante junio-julio, lo que permite reducir en forma importante la presión de malezas que emergerán tardíamente en invierno y a su vez, dependiendo de la molécula (s) seleccionada para el cierre, la presión de malezas durante la primavera-verano.

– ¿Qué malezas son las que normalmente generan mayor preocupación en los huertos de cerezos durante el invierno y hacia el inicio de la primavera?
Dependiendo de la zona geográfica, existe un pool de alrededor de 6 malezas que tienen sus flashes de germinación durante la época de otoño invierno, y por ende es muy importante la correcta elección de la molécula (s) herbicida Suelo activa durante invierno que nos permita reducir al máximo su población durante fines de invierno y durante los inicios de primavera.
En general, te podría decir que Coniza, Zanahoria silvestre, Epilobio, Ballica, Malva y Ortiga, son especies con predominancia transversal entre la Quinta y Octava Región, cuyas presiones varían por supuesto dependiendo de la zona. La inadecuada elección del Herbicida Suelo Activo y post emergente en caso de ser necesario, será clave en el resultado, debido a que durante primavera las miradas se dirigen a la parte alta del Cerezo (floración , cuaja, carga, etc.) y por ende el control de malezas pasa a segundo plano. Sin embargo, eso conlleva a que durante la cosecha y post cosecha el huerto termine con una alta presión de estas malezas y por ende los costos productivos aumenten al tener que implementar manejos mecánicos en muchas casos por “faldas bajas”, así como también el uso de dosis mayores o mezclas de moléculas para poder lograr el mejor resultado posible.
– ¿Qué diferencias existen entre una estrategia de control de malezas en invierno y una que se implementa ya avanzada la primavera?
El control de malezas durante otoño-invierno nos permite actuar de forma preventiva, es decir podemos utilizar de forma óptima los Herbicidas Suelo Activos, que, por efecto de las precipitaciones, quedan posicionados en el primer perfil de suelo. La humedad permanece constante durante varios meses, factor clave en la desorción de los Herbicidas de los coloides, maximizando el resultado, al evitar la emergencia de las malezas sobre la superficie y reduciendo progresivamente el banco de semillas.
Las aplicaciones de Herbicidas Suelo Activos durante la primavera limitan, en cierto sentido, el uso de algunas moléculas herbicidas, debido a que presentan valores de solubilidad bajos y, por ende, las lluvias en esa época, que durante los últimos años han sido escasas, son claves para activar los procesos de posicionamiento en el primer perfil de suelo y desorción de coloides. Lo anterior no significa que no se pueda implementar, sino más bien que las condiciones climáticas son mandatorias para la decisión de aplicar o no el Herbicida Suelo Activo, además de verse reducida la cantidad de moléculas a elegir por los motivos anteriormente señalados. Sumado a lo anterior, si se tomó la decisión de aplicar tardíamente en primavera, es altamente probable que nos encontremos con malezas en estados avanzados de desarrollo, teniendo que tomar medidas de control curativas previo al uso del Herbicida Suelo Activo, con el objetivo controlarlas y maximizar la cobertura del pulverizado sobre la superficie del suelo.
– ¿Qué precauciones debe tener el productor para evitar daños al cerezo, especialmente considerando que el huerto se acerca a la brotación?
En este sentido es muy importante considerar los márgenes de seguridad de cada una de las moléculas Suelo Activas y post emergentes que serán consideradas, en lo que respecta a los días previos a brotación, indicadas en las etiquetas. Existen procesos de Gasificación (MCPA, 2,4 D) y Codestilación (Oxyfluorfen) que limitan su uso sólo a una cantidad determinada de días previos a la brotación por los probables daños que se pueden generar en tejidos verdes. No menor es también considerar todas las medidas necesarias que minimicen las derivadas del pulverizado sobre los tejidos en brotación, puesto que en muchos casos es éste el problema y no los anteriormente señalados.

– Considerando las condiciones de humedad y precipitaciones que ha tenido la zona central este invierno, ¿qué aspectos del manejo de malezas deberían recibir especial atención esta temporada?
Efectivamente este año concentrará las precipitaciones más tardíamente y esto ha significado una explosión de malezas importante en aquellos huertos que no lograron aplicar un primer Herbicida Suelo Activo tempranamente en abril-mayo. Si bien en la mayoría, durante fines de julio y lo que va de agosto, se han puesto al día con las aplicaciones, será clave observar los “quiebres” de los Herbicidas Suelo Activos durante finales de primavera y principios del verano. Lo anterior tiene un argumento biológico, según los pronósticos se prevén lluvias hasta fines de primavera, lo que significa mayor disponibilidad de agua y por más tiempo, provocando una germinación constante de semillas de malezas, y a su vez un mayor consumo del herbicida suelo activo aplicado por estas malezas, causando una reducción de la cantidad mínima de ingrediente activo para ejercer control por más tiempo (efecto residual más corto).
Por ello, será fundamental poner atención a los quiebres residuales de los herbicidas, sobre todo de las malezas que inician sus ciclos durante mediados de primavera, como lo son Amor seco, Quinguilla, Pata de Gallina y Hualcacho, y que tienen la capacidad de germinar hasta bien entrado el verano. Una correcta decisión en cuanto a la molécula herbicida y momento biológico óptimo de las malezas será muy decidor para minimizar el impacto durante los meses de verano y entrar al siguiente otoño lo más limpio posible.
– ¿Qué debería hacer hoy un productor que todavía no ha definido su estrategia de control de malezas para las próximas semanas?
Siempre lo señalo en mis visitas: identificar la maleza (s) predominante y su ciclo, realizar el match entre las propiedades fisicoquímicas de las moléculas herbicidas (Solubilidad, Koc/Kfoc, Índice de lixiviación) y las propiedades fisicoquímicas del suelo (% MO, Clase textural y proporciones, pH y CIC). Teniendo lo anterior es factible tomar la mejor decisión posible en base a las condiciones climáticas actuales y las que se prevén a futuro, sin apresurarse, puesto que una elección incorrecta puede significar un resultado por debajo de lo estimado en cuanto a efecto residual de los herbicidas. Mención no menor es la adecuada mantención y calibración de los equipos pulverizadores, puesto que nos jugamos el 50-60% del resultado final.
