Raúl Osorio, ingeniero agrónomo y director técnico de Peulla Asesorías y Servicios, explica cómo el uso de drones en cerezos evolucionó más allá de las fotos e índices: hoy permiten medir la geometría real de los árboles. Con las imágenes se reconstruye la altura, el ancho y el volumen de copa de cada cuartel, y con eso se calcula el volumen de agua que realmente se necesita aplicar por hectárea. Así, se deja de usar una misma receta para todo el campo y se ajusta la dosis según cada estado fenológico. El resultado: mejor cobertura y un uso más eficiente de agua y productos. En cerezos, donde el programa fitosanitario es costoso, Osorio asegura que este ajuste se paga solo.
Espacio auspiciado por AVIUM.