Tras el intenso temporal de lluvia registrado a mediados de julio en la Región de Coquimbo, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) salió a desestimar que este evento meteorológico incremente de manera directa el riesgo de proliferación de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), una de las mayores amenazas para la agricultura y el patrimonio fitosanitario del país.
Según explicó el director regional del SAG, Luis Alfonso Morales, desde el punto de vista biológico «no es posible atribuir al evento meteorológico un efecto único sobre la plaga». Morales detalló que el impacto real de las precipitaciones debe evaluarse a través del monitoreo constante, el conteo en trampas y el muestreo de fruta.
Factores clave: temperatura y eliminación de fruta
Desde la entidad explicaron que la acumulación de humedad por las lluvias no basta para acelerar el ciclo del insecto. Las bajas temperaturas suelen frenar su crecimiento, mientras que un eventual alza posterior de los termómetros sí podría acelerarlo. Por ello, el desarrollo de la mosca de la fruta obedece principalmente a la acumulación de calor y a la presencia de fruta susceptible, donde los huevos y larvas logran resguardarse.
Para frenar la reproducción del insecto, el SAG enfatizó que la eliminación de la fruta caído o dañada es fundamental, ya que esta sigue funcionando como un reservorio si no se retira de manera adecuada. Frente a esto, cuadrillas del organismo se encuentran desplegadas en las zonas bajo control realizando labores de descarga, recolección y destrucción de ejemplares dañados.
Llamado a la comunidad y a productores
El organismo recordó a los residentes y agricultores de las zonas reguladas las principales exigencias sanitarias para evitar la dispersión de la plaga:
- Prohibición de traslado: No mover fruta hospedante fuera de los perimetros de control sin la autorización correspondiente.
- Manejo de fruta: La fruta caída o dañada debe ser destruida siguiendo los protocolos del servicio y no puede ser comercializada.
Desde el SAG remarcaron que «el riesgo cero no existe mientras permanezca fruta susceptible», por lo que mantienen los planes operacionales intensivos con el objetivo de erradicar por completo la plaga en la zona.