Con una probabilidad de entre 90 y 100% de que el fenómeno quede completamente establecido en los próximos meses, el boletín climático de BASF advierte que, si bien se espera una reversión del déficit hídrico acumulado en el primer semestre, las lluvias de primavera representarán un mayor riesgo para la fruticultura y el agro. La región del Maule, al igual que el resto de la zona central, enfrenta condiciones de sequía extrema en suelos y vegetación que no cederán antes de julio.
Revisa el reporte completo de BASF.
