Menos vigor, más fruta: El verdadero impacto de la poda de verano

Menos vigor, más fruta: El verdadero impacto de la poda de verano

Para Claudio Navarro, intervenir en febrero puede marcar la diferencia en la inducción floral, el calibre y la firmeza. No obstante, la decisión no es para todos los huertos, sino para aquellos que realmente necesitan equilibrarse.

Smartcherry dialogó con el ingeniero agrónomo, Máster en Control de Gestión y consultor frutícola sobre este manejo, quien redefinió el concepto tradicional y lo calificó como el momento óptimo para asegurar que nutrientes como el calcio se concentren en la yema floral y no se desvíen hacia crecimientos vegetativos desequilibrados.

¿Cuál es el objetivo central de la poda de verano y cómo ésta influye en el calibre y calidad de la cereza? Esto y mucho más el especialista lo desglosó en la siguiente entrevista.

– ¿Cuál es el objetivo principal de la poda de verano en los huertos de cerezos?
Lo primero es entender algunos principios de fisiología del manejo en el cerezo. Existen dos grandes podas que nosotros realizamos a nivel de huerto. El primero es la poda se llama comúnmente poda de invierno, que es más orientada a la producción. Y hay otra poda que es la de verano, que es una poda de luz. Esas son las terminologías más clásicas que se utilizan. Desde ese punto de vista, hay dos efectos más importantes. La poda de verano es una poda principalmente que limita la expresión del vigor. Y las podas de invierno dan vigor. Ahora, cuando hablamos de la poda, creo que es mucho más adecuado hablar de podas de equilibrio vegetativo que poda de luz o poda básicamente en verde, porque Chile es un país que tiene un nivel de radiación muy alta y tiene niveles de iluminación muy fuertes. Entonces, al decir esto es una poda de luz, uno piensa que solamente es basado en la luz. Sin embargo es una poda muy importante desde el punto de vista del equilibrio de las reservas carbonadas. Entonces, cuando hablamos de podas en estas fechas, principalmente yo prefiero hablar de podas de equilibrio vegetativo.

La poda de verano busca equilibrar la planta y prepararla en base a una buena relación de reservas para que procese estas reservas durante el invierno. Si yo tengo un huerto débil y bien iluminado o bien equilibrado, ¿puedo no realizar la poda de verano? Es probable que no la requiera y eso es muy relevante en el contexto en el que estamos hoy día, de cómo privilegiar las labores fundamentales que necesitamos hacer. Las podas de verano, o podas de equilibrio vegetativo, las estamos realizando principalmente en los huertos que requieren este equilibrio. Ahora, desde el punto de vista de qué tipo de material eliminar o qué podar, es precisamente aquel material que está generando el desequilibrio. Por ejemplo, chupones, brindillas que son en exceso vigorosas, crecimientos muy potentes, mal ubicados, que generan sombra, ramas o laterales que son muy vigorosos y que estén generando más bien extracción de nutrientes que aportes en fruta o equilibrio.

En las podas de invierno hacemos una segregación de categorías de rama, o sea, al recorrer diferentes realidades y hacer segmentación de ramas productivas, encontramos normalmente tres tipos de ramas productivas y le ponemos una nota: categoría 1, categoría 2, categoría 3, siendo la categoría 3 la más débil y la categoría 1 aquellas ramas productivas de mayor vigor. Nuestro objetivo final es mantener muy buenas ramas de categoría 2 y son donde principalmente generamos intervención en invierno. Las categoría 3, que son muy poco vigorosas, las tratamos de vigorizar con podas de invierno. Y las categoría 1, que son las ramas más gruesas, tienen la tendencia a generar más chupones. Estos crecimientos vegetativos desbalanceados, son los que intervenimos más en esta fecha. Entonces es importante entender y dar esa explicación al podador o al equipo de poda y hay que tratar de ser lo más simple posible en la explicación sin perder el contexto fisiológico. El podador debe manejar conceptos de brindilla, chupón, debe manejar el tipo de rama que está podando. En resumen, el objetivo es el equilibrio vegetativo y ese equilibrio nos va a llevar a una buena utilización y a una buena construcción de reservas dentro de la planta. Hay que entender que el cerezo, como especie, es muy acrotónica. Por lo tanto, al tener esta expresión acrotónica de que todo su crecimiento se ponga hacia arriba, el cerezo lo que quiere hacer es llegar muy alto para que vengan las aves, se coman su frutos y dispersen sus semillas. Eso genera competencia y nosotros debemos tratar de mantener esas regulaciones de equilibrio, por lo tanto, ¿qué hacemos? básicamente buscar ese equilibrio.

¿En qué caso se recomienda la poda de verano?
Principalmente en los huertos que tienen una tendencia al vigor y en los portainjertos que tienen tendencia al vigor. El portainjerto Col es un portainjerto de alto vigor y en una mezcla con una Santina, por ejemplo, son huertos que normalmente requieren mayor intervención para generar una estimulación también y un equilibrio nutricional en las yemas florales. No todas las plantas, ni todos los huertos, ni todos los cuarteles tienen esta condición de huerto vigoroso o que requieran poda de verano. Y es algo a lo que debemos darle mucha importancia, sobre todo ahora en el contexto difícil en el que estamos generando segregación de cuarteles y dentro del cuartel estamos segregando plantas que sí requieren poda y las plantas que no la requieren, o que están más débiles dentro del mismo cuartel, las podemos generar por último como poda de invierno, pero no hacer podas generalizadas. Yo no recomiendo hacer podas de verano en huertos que tengan algún problema de debilidad o que ya estén bien iluminados. Y sí se requiere en aquellos huertos que tienen una expresión de vigor muy fuerte y de desequilibrio que vaya en desmedro de la nutrición y la formación de la yema floral. Hay portainjertos Gísela que tienen tendencia, por ejemplo, desde otra perspectiva como la fitosanitaria. Hay huertos que tienen expresiones de bacterias, hongos de madera que claramente en estas fechas tienden a ser mucho más amigables con los aspectos de poda, como por ejemplo la limitación a la contaminación por cáncer bacterial u otro. Hay algunos casos en que también podemos recomendar más hacer podas en verano y podas en condiciones más secas ambientales, y hay otros casos en que es mucho mejor hacerlo ahora y dejar la poda para vigorizar el invierno.

¿Cuál es el impacto real a tu juicio de la poda de verano, pensando ya en la producción de la fruta que viene?
El proceso de inducción y diferenciación floral es muy importante en cerezo, entender los momentos y cómo se relacionan y cómo están construidos. Si hablamos de momentos críticos de inducción en noviembre, diciembre, esto es muy variable y es muy variable en la zona. Cada vez hemos visto que se va corriendo más la diferenciación más bien cercano a febrero, enero. Es importante en esos momentos contar con buen equilibrio, buenas condiciones de iluminación. Si generamos una buena poda de equilibrio vegetativo durante el verano, claramente vamos a orientar la nutrición de la planta no hacia el brote vegetativo tan potente, sino más bien esa traslocación de nutrientes se enfoca en la formación del dardo y la yema floral en este caso. Por lo tanto, la construcción de la fruta de la próxima temporada va a ser una construcción nutricionalmente mucho más sana, o sea, va a ser una fruta con enfoques nutricionales mucho más orientados hacia la yema floral, hacia el dardo, que a un brote vegetativo que esté creciendo como loco en esta fecha. Por lo tanto, la poda de verano es una de las labores más importantes. Y si nosotros contamos con una planta con un buen equilibrio nutricional, es una planta que va a partir la próxima primavera con buenos estándares. Nosotros debemos construir ahora la fruta que vamos a tener la próxima temporada. Si no hacemos un buen equilibrio, dejamos la planta con una expresión de vigor tremenda, seguimos realizando fertilizaciones y con poco equilibrio vegetativo, gran parte de la nutrición que se está generando ahora por la planta se la van a llevar estos chupones, estos crecimientos vegetativos desequilibrados.

¿Conviene podar inmediatamente después de la cosecha o hay que esperar?
Si la planta genera una absorción de nutrientes ahora y tiene una expresión vegetativa muy potente, siempre va a mandar esa nutrición hacia el brote vegetativo. Un elemento clásico que para nosotros ha sido un elemento importante a estudiar es el calcio, precisamente uno de los elementos más importantes para el cerezo.

Si yo podo el huerto por ejemplo en diciembre, o sea después de cosecha, o en enero, hemos visto que el gran problema se genera a través de las rebrotaciones que generan estas podas durante los meses tempranos. Nosotros tenemos una tendencia a generar una rebrotación muy alta. Esa rebrotación lo que está haciendo es generar un consumo de los azúcares de la planta, de las reservas de la planta. Por lo tanto, tratamos de pasar esta etapa de dinamismo de diciembre, enero con altas temperaturas, para iniciar nuestras labores de poda, principalmente aproximadamente el 15 de febrero, 20 de febrero. O sea, ahora ya estamos partiendo firme con las podas.

En algunos casos donde tenemos expresiones de vigor muy altas, podemos intervenir antes para no afectar el proceso de diferenciación floral. Ahí podemos intervenir en algunos casos más temprano, pero como norma tratamos de que sea posterior a enero, principalmente aproximadamente el 15 de febrero partir nuestras podas porque si partes muy temprano vas a tener el mayor riesgo de generar rebrotaciones y para formar ese brote nuevo, la planta consume reservas que podríamos haber utilizado para la formación de la yema floral y la formación de fruta para el próximo año. Por lo tanto, es muy relevante el momento en el cual nosotros hacemos la poda y eso tiene relación con el tipo de corte que se hace a nivel de corte de poda.

Por ejemplo, si nosotros durante el mes de enero por un tema de costos pasamos una máquina de poda mecánica, vamos a generar en la zona apical, o sea, donde la planta tiene su prioridad de crecimiento, un montón de tocones que son básicamente, tocones que en su construcción tienen yemitas principalmente vegetativas. Por lo tanto, cuando pasan haciendo este corte mecanizado, dejan muchos tocones y cada uno de esos tocones tienen promedio tres nuevos chupones. Entonces, cada uno de estos tocones que dejó el corte mecánico te va a generar nuevos chupones. Por lo tanto, hay que estudiar más esa técnica, evaluar mejor la forma, los momentos. En algunos casos lo estamos probando, sobre todo para hacer prepoda en este caso, que es mucho más barato y es uno de los riesgos que están ocurriendo ahora y que la gente va a intentar hacer para bajar costo, pero a la larga es una poda bastante más cara.

Una poda manual tiene un costo estimado entre 400 a 700 mil pesos por hectárea, y una poda mecanizada puede estar entre los 200 y los 300. Esas podas mecánicas después al repasarlas a mano llegas a un valor mucho más alto. Por lo tanto, todo esto se basa en equilibrio de energías en la planta. El momento, a mi criterio, tiene que ser un momento donde la planta ya empiece a bajar su tasa de crecimiento, ya sea por factores climáticos y factores fisiológicos. Y ese momento empieza a ser normalmente el 15 de febrero en adelante.

Estamos justo en la etapa en la que tenemos que intervenir los árboles para un buen equilibrio vegetativo. Lo que no queremos en ningún caso, es que el huerto se nos rebrote y tengamos huertos en condiciones de rebrotación durante marzo y no lleguemos a una madera bien lignificada al invierno. Por lo tanto, podas muy tempranas van a estimular rebrotación. Otra cosa super importante y que tiene que ver con los algunos factores relacionados a las plagas. Una de las plagas más importantes, es la arañita bimaculada. Si yo tengo un huerto que lo podé mucho en enero con una expresión vegetativa más bien justa de post poda y tengo un ataque de araña, queda con una cantidad de hojas súper baja para enfrentar las condiciones que vienen de la acumulación de reservas cuando ya empieza el período de traslocación de las reservas a la planta. Por lo tanto, todas esas variables hay que tenerlas en cuenta. Y algo clave: hemos visto a través de análisis la influencia que genera el brote vegetativo en la temperatura de la hoja de la rama de 2 años. Después tenemos un tramo de un año en que un chupón, por ejemplo, también está cumpliendo una función importante de ajuste térmico en la planta. Las hojas del dardo son el motor y las hojas que enfrían este motor son las del brote de anual. Si yo saco el radiador durante el periodo de mayor calor, la expresión vegetativa, dejo a la hoja del dardo en una condición expuesta a la luz solar, expuesta a las altas temperaturas y el cerezo normalmente colapsa cercano a los a los 28°, 29º C, ya empieza a cerrar estoma. La planta deja de generar fotosíntesis cuando tiene un exceso de temperatura. Por lo tanto, este brote vegetativo durante el mes de diciembre y el mes de enero, a nuestro criterio, tiene una función también de regulación osmótica dentro de la planta. Por lo tanto, la eliminación de este brote muy temprano también me deja expuesto durante el mes de enero.

– ¿Influye la poda de verano tanto por la fecha en que se hace o por el tipo de poda que se realiza, en las variedades que tiene cada huerto?
Claramente hay correlación entre ciertas variedades que son más productivas. Hay variedades mucho más vigorosas y hay cultivares que se afectan mucho más con las alzas térmicas. Kordia es una variedad que se estresa mucho, entonces hay que manejarla bien, y se estresa mucho en verano y gran parte de la explicación de la falta productiva también tiene que ver con los estrés abióticos a los que está expuesta esta variedad en zonas donde no debe estar plantada. La zonificación es un tremendo tema. Por ejemplo, en el norte, si tú haces podas muy fuertes temprano, dejas la madera expuesta a golpes de sol. Entonces, claramente hay diferencias entre variedades y sobre todo también entre portainjertos que está muy relacionado al vigor. Por ejemplo, el portainjerto Gísela, los portainjertos Maxma son portainjertos de no tanta expresión vegetativa ni tanto vigor. Estos reaccionan muy bien a la poda de invierno. Y el Col, por ejemplo, es muy vigoroso y claramente no tiene el mismo comportamiento que uno de menor vigor. Y al mismo tiempo, Santina es una variedad que tiende a un mayor vigor y una Lapins es una variedad que por su condición productiva tiende a menor vigor, o sea, la Santina es más vigorosa, la Lapins tiende a tener menos vigor por su condición productiva. Va a depender mucho la condición del suelo, la zona agroclimática, pero sí hay cambios y hay diferencias importantes entre variedades y sobre todo entre portainjerto.

– Dentro de ese mismo ámbito y ya pensando en aspectos que empiezan a ser relevantes a la hora de comercializar esta fruta, ¿influye o ayuda la poda de verano a mejorar el calibre y/o firmeza de la fruta?
Totalmente. ¿En qué sentido? Si nosotros tenemos una planta en una condición de desequilibrio, en el que la expresión vegetativa predomina sobre la producción de frutas y el sumidero de esta planta va a ser enfocado en estos crecimientos apicales o vigor, la planta va a generar mucha madera, mucha expresión vegetativa en desmedro de la calidad de la fruta, la materia seca, la formación de azúcares y la construcción de esta fruta. Si yo tengo una expresión de vigor muy fuerte, si yo tengo una rama, muchos chupones, la extracción de agua desde el suelo va a ser mucho más potente en volumen y en presión. Por lo tanto, si yo tengo mucha expresión vegetativa, voy a generar mayor absorción de agua y esa mayor absorción de volumen y presión de agua podría eventualmente generar que las yemas florales empiecen a rebrotar. Si una yema floral rebrota en esta fecha, es una yema que va a perder gran parte de su potencialidad en producir una flor y en producir una fruta. Por lo tanto, una adecuada poda de verano me va a ayudar a generar equilibrio, me va a ayudar a formar un buena distribución nutricional y hormonal en la fruta, en la formación de la yema y posterior flor y fruta.

Es muy importante generar una buena poda para tener una buena condición de fruta futuro. Y volviendo a lo importante que es el calcio como un elemento angular dentro de nuestra estrategia. Si yo genero una poda en un mal momento, durante el mes de diciembre, enero, por ejemplo, genero rebrotaciones o tengo un arañazo y se me generan brotaciones de estas yemas o eventualmente podo mal, el calcio se va a ir donde la planta lo movilice por el silema y donde tenga mayor evapotranspiración. Yo necesito que ese calcio esté posicionado en la yema floral para formar mejor fruta. Por lo tanto, está totalmente relacionado el buen manejo de la poda y el equilibrio vegetativo con la formación de una buena calidad de frutas futuras, y una buena condición de la cereza.

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