Extractos de algas y ácido fúlvico estimulan la vida microbiana del suelo, mejoran la absorción de nutrientes y refuerzan la resiliencia de los cultivos de avellano.
El suelo como ecosistema vivo
El uso de algas en la agricultura está demostrando ser una herramienta eficaz para mejorar la salud del suelo desde adentro. La incorporación de sus extractos aporta polisacáridos y compuestos bioactivos que estimulan bacterias y hongos beneficiosos presentes en el suelo.
El efecto es doble: por un lado, aumenta la mineralización de nutrientes y la eficiencia de los fertilizantes. Por otro, los polisacáridos mejoran la estructura del suelo y su retención hídrica, lo que incrementa la resiliencia del cultivo frente a condiciones de estrés abiótico como sequía o salinidad.
Una herramienta con respaldo de campo
Para trasladar estos beneficios al cultivo de avellanos, Anasac cuenta con Release LPH, un producto que combina extractos de algas y ácido fúlvico. Según María Pía Guzmán, jefa técnica zonal de Talca en Anasac, su acción apunta a “estimular la microbiota del suelo y promover mayor generación de raíces finas, mejorando absorción de agua y nutrientes”.
La efectividad ha sido medida a través de indicadores como masa microbiana (μgC/g), desarrollo radicular y producción final, con resultados consistentes durante dos temporadas en distintas zonas de producción de avellanos.
Cuándo aplicar para mejores resultados
El momento de aplicación es clave. De acuerdo con Guzmán, el mayor beneficio se obtiene al aplicar Release LPH en los inicios de los peaks de crecimiento radicular, que en el avellano europeo ocurren generalmente en diciembre-enero y en marzo.
Aplicarlo en esas ventanas permite potenciar la actividad microbiana justo cuando la planta más demanda exploración radicular y absorción de recursos.
Impacto real en los productores
Los productores que han incorporado este enfoque lo han valorado como un aporte concreto en términos de optimización de recursos. Guzmán señala que los resultados se traducen en “consecuencias reales de impacto en sus cosechas, dado que a mayor exploración y actividad radicular mejoran de forma virtuosa la respuesta de la planta y la salud del suelo, asegurando estabilidad productiva a largo plazo”.
