La temporada 2025-2026 confirmó que la industria cerecera chilena atraviesa un profundo proceso de ajuste. Así lo plantea el nuevo Informe de liquidaciones, cuyos resultados estarán disponibles próximamente para toda la comunidad a través de esta plataforma.
Basado en información de cerca de 30 millones de kilos comercializados, el documento muestra una caída sostenida en los retornos y un escenario que obliga a replantear las estrategias productivas de los huertos.
Para el ingeniero civil industrial y socio de la consultora, la respuesta no pasa únicamente por esperar una recuperación del mercado, sino por mejorar la eficiencia dentro de cada predio. «Hay que cuestionarse el peso a peso», afirmó, señalando que la rentabilidad futura dependerá de la capacidad de optimizar cada decisión técnica y económica.
El especialista sostuvo que los huertos deberán elevar sus niveles productivos para distribuir mejor sus costos fijos y seguir siendo competitivos. Mientras antes se consideraban aceptables rendimientos de entre 10.000 y 12.000 kilos por hectárea, hoy la exigencia apunta a producciones superiores, acompañadas de una calidad consistente.
De acuerdo con el ingeniero civil industrial y socio de C&D Asesorías, otro de los hallazgos relevantes es que algunas variedades históricas están perdiendo competitividad, mientras que otras comienzan a mostrar un desempeño más atractivo. Al mismo tiempo, enfatizó que nuevas alternativas genéticas y algunas especies tardías están comenzando a mostrar mejores resultados, especialmente en un escenario donde las ventanas comerciales cobran cada vez más importancia.
En ese contexto, el informe busca transformarse en una herramienta de análisis para productores y asesores, entregando información concreta sobre retornos, comportamiento varietal y tendencias que ayudarán a definir las decisiones que marcarán el futuro de la industria cerecera chilena.
Te invitamos a revisar la entrevista completa a continuación.