Frutas de Chile fue parte del Cónclave Mosca de la Fruta, instancia que reunió a autoridades y organizaciones agrícolas para analizar la situación fitosanitaria del país, conocer experiencias internacionales y avanzar hacia un modelo de colaboración público-privada que permita fortalecer las medidas de prevención, vigilancia y erradicación.
La protección del patrimonio fitosanitario chileno y la necesidad de fortalecer una respuesta coordinada frente a la mosca de la fruta fueron los principales temas del encuentro convocado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que contó con la participación de Frutas de Chile y representantes de las principales organizaciones vinculadas a la producción y exportación agrícola nacional.
El denominado Cónclave Mosca de la Fruta reunió a los sectores público y privado para abordar los desafíos que representa esta plaga para la fruticultura chilena, especialmente por sus implicancias para la producción, la movilización de fruta y el cumplimiento de los requisitos sanitarios de los mercados internacionales.
Junto a Frutas de Chile participaron la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Fedefruta, IMPPA A.G., AFIPA A.G. y Pensar Agro Chile, además de autoridades y equipos técnicos del SAG.
Frutas de Chile y la protección de los mercados internacionales
La participación de Frutas de Chile en esta instancia adquiere relevancia por el vínculo directo entre el control fitosanitario y la actividad exportadora.
La detección de mosca de la fruta puede generar restricciones a la movilización y exportación de productos frescos procedentes de áreas reglamentadas, además de nuevas exigencias operativas para productores y exportadores, dependiendo de los protocolos establecidos con cada mercado de destino.
En este contexto, el encuentro permitió incorporar la participación del gremio exportador a una instancia destinada a coordinar capacidades técnicas y recursos para enfrentar la emergencia fitosanitaria.
Uno de los aspectos centrales fue avanzar hacia un modelo de colaboración público-privada que permita complementar el trabajo del SAG con las capacidades de los productores, exportadores y organizaciones agrícolas.
Según señaló el gremio durante la jornada se compartió evidencia técnica, se revisaron experiencias internacionales y se avanzó en la definición de compromisos de acción conjunta.
Vigilancia, control fronterizo y recursos para enfrentar los brotes
Durante el cónclave, el SAG presentó un diagnóstico sobre la situación de los brotes de mosca de la fruta, las acciones de vigilancia que desarrolla el organismo y las proyecciones relacionadas con el comportamiento de la plaga.
También se abordaron los recursos necesarios para enfrentar la emergencia, las medidas de control fronterizo, los procedimientos asociados a las campañas de erradicación y las herramientas legales disponibles.
Otro de los ejes fue identificar proyectos y líneas de trabajo que podrían contar con la participación del sector privado, tomando como referencia experiencias internacionales de cooperación fitosanitaria.
Una condición sanitaria estratégica para la fruta chilena
Chile mantiene desde 1995 su declaración como país libre de moscas de la fruta de importancia económica mundial, condición que representa una ventaja sanitaria para la comercialización internacional de productos hortofrutícolas frescos.
Sin embargo, las detecciones localizadas de la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) obligan al SAG a implementar campañas de vigilancia y erradicación, además de establecer áreas reglamentadas para impedir la dispersión de la plaga.
De acuerdo con la información oficial del SAG, durante septiembre de 2026 se mantienen campañas y regulaciones cuarentenarias en distintas zonas del país, incluidas áreas de las regiones de Atacama, Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana.
Entre las medidas vigentes se encuentran restricciones específicas para determinados mercados, como China, que contempla áreas reglamentadas según las condiciones fitosanitarias y los protocolos aplicables a cada brote.
Estas disposiciones tienen implicancias directas para los productores y exportadores cuyos huertos o establecimientos se encuentran dentro de las zonas reguladas, haciendo necesario verificar permanentemente las resoluciones y los procedimientos publicados por la autoridad sanitaria.
La coordinación público-privada como eje de la respuesta sanitaria
Para la industria frutícola, fortalecer la coordinación entre el SAG y los gremios representa una oportunidad para mejorar el intercambio de información, identificar necesidades operativas y complementar las capacidades disponibles ante nuevas detecciones.
La participación de Frutas de Chile permite integrar a esta discusión la perspectiva de los exportadores, particularmente en materias relacionadas con la continuidad de los envíos, las exigencias de los mercados de destino y las condiciones sanitarias necesarias para mantener las operaciones comerciales, señaló el gerente general de Frutas de Chile, Miguel Canala-Echeverría.
El encuentro concluyó con una instancia de discusión entre los participantes, orientada a recoger propuestas y definir los próximos pasos de trabajo conjunto.
El desafío que sigue es traducir esta coordinación en medidas concretas que contribuyan a fortalecer las campañas fitosanitarias, prevenir nuevos ingresos de la plaga y resguardar las condiciones sanitarias que sustentan las exportaciones de fruta chilena.