En el marco del Global Cherry Summit, Hernán Garcés delineó un diagnóstico directo sobre el presente de la industria cerecera chilena, marcando un punto de inflexión respecto de años anteriores y enfatizó que el principal desafío ya no está en la demanda internacional -particularmente en China- sino en la capacidad local de responder con estándares de calidad consistentes.
“Tenemos el mercado, tenemos los consumidores, pero el problema está acá en Chile”, afirmó el ejecutivo y subrayó que el negocio ha dejado atrás su etapa expansiva más fácil, advirtiendo que en adelante será un sector reservado para productores altamente especializados. “Este ya no es un negocio como hace cinco años, donde cualquiera podía entrar y ganar dinero”, sostuvo.
En esa línea, apuntó a la necesidad de profesionalizar la cadena productiva, desde la cosecha hasta la logística de exportación, destacando fallas críticas como el uso de transporte no refrigerado, tiempos de espera en plantas y decisiones ineficientes en el envío a mercados y también fue claro respecto de la necesidad de depurar la base productiva, señalando que huertos con bajos estándares deben ser eliminados para sostener la competitividad del sector.
Te invitamos a ver sus declaraciones en el siguiente video.