El uso de cobertores en huertos de cerezo se ha consolidado como una herramienta clave para proteger la fruta frente a eventos climáticos adversos y mejorar parámetros productivos, como la homogeneidad del calibre y la reducción del riesgo de partiduras por lluvia.
No obstante, su aplicación requiere un manejo cuidadoso y técnico para evitar impactos negativos en el microclima bajo la cobertura. Revisa este nuevo CherryTips, entregado por Walter Masman.
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